La indeleble
Cuando besa,
esa mujer que conozco,
lo convierte en una experiencia indeleble,
aunque han sido pocas veces,
se deleita como nunca antes,
y ellos saben que no lo pueden olvidar,
sin dejar de sentir llamas oscuras y ardientes.
Esa mujer que conozco,
no la conocen entre sábanas,
pero ella sabe que puede ser lo que quiera ser,
mientras se deshinibe en besos furtivos o inocentes,
entre miradas traviesas y caricias cosquillosas.
Sin embargo, nadie sabe el poder de sus curvas
que se insinúan aun con prendas holgadas,
y bajo ellas,
sus piernas formadas y cortas,
Ella es la composición latina y sinuosa,
sus labios, su cuello y su pecho.
Y los ojos,
de la mujer que conozco,
hablan por sí solos,
son serios y coquetos,
pero lo último no lo sabía hasta que se lo hicieron saber,
y ella lo negaba con su mirada divertida,
y comprometedora.

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